Javier Esparza-Reig

Phd, Professor at Universidad Europea
Psicólogo e investigador especializado en conductas adictivas, con foco en adicción al juego, psicometría y factores psicosociales de riesgo y protección. Graduado en Psicología por la Universitat de València (2017), con Máster en Psicología Jurídica y Forense por la Universidad de Granada (2018) y Doctorado en Investigación en Psicología por la Universitat de València (2021), con una tesis centrada en los procesos psicológicos vinculados al juego. Actualmente es profesor y coordinador del Grado presencial de Psicología en la Universidad Europea de Valencia. Publica sobre modelos explicativos, distorsiones cognitivas y fiabilidad de instrumentos de evaluación.

Cuando alguien me pregunta quién soy, suelo responder con una frase que parece simple, pero que me ha costado años afinar: soy psicólogo y mi trabajo consiste en entender por qué algunas conductas se vuelven más fuertes que la voluntad. El juego —sobre todo cuando pasa de entretenimiento a problema— es uno de esos escenarios donde la psicología se vuelve incómodamente real. No porque hable de “vicios” o de “malas decisiones”, sino porque revela algo más profundo: cómo el ser humano aprende a perseguir alivio emocional a través del riesgo.

Me llamo Javier Esparza-Reig. Me gradué en Psicología en la Universitat de València, cursé un Máster en Psicología Jurídica y Forense en la Universidad de Granada, y más adelante completé el Doctorado en Investigación en Psicología en la Universitat de València, donde defendí una tesis centrada en la adicción al juego y en los procesos psicológicos que la sostienen. Con el tiempo, mi actividad académica y docente se consolidó en la Universidad Europea de Valencia, donde ejerzo como profesor y coordinador del Grado presencial en Psicología. Mi investigación, desde hace años, gira alrededor de un núcleo: conductas adictivas, juego problemático, psicometría y factores protectores como la prosocialidad.

No digo esto para enumerar títulos. Lo digo porque cada etapa me dejó una pregunta distinta, y esas preguntas —más que los diplomas— son las que me trajeron hasta aquí.

Donde empezó todo: formación, mirada crítica y la necesidad de medir bien

En Psicología uno aprende pronto que “tener una teoría” no basta. Puedes tener una explicación elegante y aun así estar equivocado si tus datos son débiles o si mides mal lo que crees estar midiendo. Por eso, desde el principio me atrajo la psicometría, aunque no siempre sea la parte más “popular” de nuestra disciplina.

La psicometría es una especie de humildad aplicada: te obliga a aceptar que, si el instrumento falla, tu conclusión también. Y en el estudio del juego problemático, esto es crucial. Durante décadas se han usado escalas y cuestionarios para detectar riesgo, gravedad, perfiles. Pero un instrumento no se vuelve fiable por repetición; se vuelve fiable por evidencia.

Con esa lógica llegué a trabajar con el South Oaks Gambling Screen (SOGS), un instrumento clásico en la evaluación del juego problemático. Mi interés no era repetir lo que ya se sabía, sino hacer una pregunta incómoda: ¿qué tan consistente es su fiabilidad en distintos estudios, países, muestras y contextos? Esa pregunta no es un tecnicismo; es el cimiento. Porque si un instrumento cambia demasiado de una muestra a otra, entonces comparar resultados entre investigaciones puede convertirse en una ilusión estadística.

Ahí aparece una de mis líneas de trabajo: los estudios de generalización de la fiabilidad, donde no se busca “un número bonito”, sino un mapa de por qué la fiabilidad sube o baja según condiciones reales.

Mi trayectoria (formación + experiencia) — ordenable y filtrable
Periodo ▲▼Institución ▲▼Hito / Rol ▲▼Fuente
(perfil actual)Universidad Europea de ValenciaProfesor; Coordinador del Grado presencial de Psicología Perfil docente  ·  Portal científico
2021Universitat de ValènciaDoctorado (Investigación en Psicología) + tesis sobre adicción al juego Portal científico
2018Universidad de GranadaMáster en Psicología Jurídica y Forense Perfil docente
2017Universitat de ValènciaGraduado en Psicología Perfil docente

Mi tesis doctoral: el juego como proceso psicológico, no como etiqueta

En el doctorado me obsesioné con una idea que sigue conmigo: la adicción al juego no es un “acto”, es un proceso. No suele aparecer de golpe como un interruptor. Se construye como se construyen muchas dependencias: con pequeños refuerzos, con interpretaciones cognitivas que se vuelven más rígidas, con hábitos que empiezan a organizar la semana, y con una narrativa personal que se vuelve cada vez más convincente (“lo tengo controlado”, “solo necesito recuperar”, “esta vez estoy cerca”).

Mi tesis —enmarcada en esa línea— se orientó a entender procesos psicológicos y conductas relacionadas con la adicción al juego. A partir de ahí, buena parte de mi trabajo tomó un rumbo claro: quería conectar la explicación con la evidencia y, sobre todo, con la prevención realista.

Porque si algo he aprendido es que muchas campañas de “juego responsable” fracasan por una razón simple: hablan desde fuera del fenómeno. Y el juego problemático, cuando ya está instalado, no se mueve por sermones; se mueve por circuitos de recompensa, por sesgos de pensamiento, por regulación emocional y por contexto social.

La pregunta que me guía: ¿qué hace que el juego “enganche”?

Una palabra que se usa demasiado es “enganche”. A veces se pronuncia como si fuese magia: “se enganchó y ya”. Yo prefiero desarmar esa palabra en piezas concretas, porque si no la desarmas, no puedes intervenir.

En mis estudios me he interesado especialmente por tres componentes:

  1. Motivos para jugar: no todo el mundo juega por lo mismo. Hay quien busca excitación, quien busca escape, quien busca estatus, quien busca pertenencia.
  2. Distorsiones cognitivas: creencias del tipo “yo tengo un sistema”, “la máquina está a punto”, “si sigo, lo compenso”. Son sesgos con un poder enorme, porque convierten la persistencia en “estrategia”.
  3. Conductas irresponsables: el punto donde el juego empieza a invadir otras áreas, con decisiones que se justifican con facilidad y que, en retrospectiva, parecen irracionales… pero que en el momento tienen lógica emocional.

De esa tríada nace una de mis publicaciones más citadas en el área del juego: un modelo explicativo que conecta motivosdistorsiones y comportamientos dentro del marco de la adicción al juego en población universitaria.

Y aquí hago un matiz importante: trabajar con universitarios no es “hacerlo fácil”; al contrario. En muchos casos, hablamos de edades donde la impulsividad, la presión social y la disponibilidad digital convierten el juego en una conducta de alto riesgo, especialmente cuando se combina con estrés, procrastinación, fatiga emocional o necesidad de validación.

Mis publicaciones (selección del portal) — filtro por año/tema
Año ▲▼Título ▲▼Eje ▲▼Enlace
2022Motives for gambling, cognitive distortions, and irresponsible gambling: Proposal for an explanatory model of gambling addiction in university studentsModelo explicativo (juego) PubMed  ·  PDF
2021A Reliability Generalization Meta-analysis of the South Oaks Gambling Screen (SOGS)Meta-análisis (fiabilidad) PubMed  ·  PDF
2023Health-Related, Social and Cognitive Factors Explaining Gambling AddictionFactores integrados MDPI
2020La conducta prosocial como factor protector de los problemas de adicción al juego en universitariosProtección (prosocialidad) RIDU
2025The impact of procrastination, prosocial behaviour, empathy and resilience on different addictive behavioursAdicciones (factores psicosociales) Portal (lista)
2024Association between suicidal ideation and burnout: A meta-analysisMeta-análisis (salud mental) Portal (lista)

Lo que intento explicar cuando hablo de “distorsiones cognitivas”

A veces, en divulgación, la palabra “distorsión” suena a insulto. Como si fuese “pensar mal”. En realidad, las distorsiones cognitivas son atajos mentales que el cerebro usa para mantener coherencia emocional. En el juego problemático, esos atajos suelen tener forma de narrativa:

  • “Estoy a punto de ganar.”
  • “Si paro ahora, pierdo todo lo invertido.”
  • “Yo sí sé cuándo retirarme.”
  • “Esta máquina está ‘caliente’.”
  • “Hoy es mi día.”

No hace falta que alguien crea en magia para caer en estos sesgos; basta con estar cansado, ansioso, frustrado o con la autoestima tocada. Ahí es donde el juego se vuelve seductor: promete una emoción rápida, una posibilidad de “reparación” instantánea, una historia donde el giro final todavía puede ocurrir.

Mi interés, al estudiarlo, no es ridiculizar a nadie. Es entender el mecanismo: si identificas el sesgo, puedes diseñar mejores intervenciones. Si ignoras el sesgo, solo repites mensajes que suenan bien… pero que no compiten con el circuito de recompensa.

Por qué también investigo prosocialidad, resiliencia y variables “positivas”

Durante un tiempo, la investigación en adicciones se centró casi exclusivamente en factores de riesgo. Y claro que son importantes. Pero con el tiempo me convencí de que la prevención real no se construye solo señalando peligros, sino fortaleciendo lo que protege.

Ahí entra mi interés por la prosocialidad, la empatía, la resiliencia y el apoyo social. A veces se piensa que estos términos son “bonitos” pero poco prácticos. Yo los miro como variables que pueden medirse, modelarse y, sobre todo, trabajarse con programas reales. Si una persona tiene mejores redes de apoyo, más habilidades para pedir ayuda, más sentido de pertenencia, más hábitos que sostienen su bienestar… entonces el juego tiene menos espacio para convertirse en anestesia emocional.

En otras palabras: no se trata solo de “quitar” el juego. Se trata de devolver alternativas.

Mi vida académica hoy: docencia, coordinación y una investigación con los pies en el presente

Ser profesor no es repetir diapositivas. Al menos, yo no lo vivo así. La docencia, cuando se toma en serio, te obliga a convertir conceptos complejos en herramientas claras, y a escuchar preguntas que no siempre encajan en lo que esperabas. Coordinar un grado añade otra capa: la responsabilidad de formar a futuros profesionales con criterio, con ética, con método.

Y, aunque mi línea central se vincule al juego y a conductas adictivas, mi producción científica también se ha extendido a meta-análisis y temas de salud mental más amplios (burnout, ideación suicida, psicoterapia en conductas problemáticas, entre otros). Eso no es dispersión: es coherencia metodológica. Cuando te entrenas en síntesis cuantitativa, fiabilidad y modelos explicativos, ese rigor puede aplicarse a distintas áreas sin perder identidad.

Lugares de trabajo y afiliación académica — vista rápida
Centro ▲▼Rol ▲▼Evidencia pública
Universidad Europea de ValenciaProfesor; Coordinador del Grado presencial de Psicología Perfil docente  ·  Portal científico
Universitat de ValènciaDoctorado (Investigación en Psicología); trabajos previos vinculados a departamentos PubMed (afiliación)  ·  PubMed (afiliación)

Lo que quiero que quede claro si alguien lee mi biografía

Si tuviera que resumirme sin adornos, diría esto:

  • Me interesa el juego problemático porque es un laboratorio humano: combina emoción, cognición, entorno, tecnología y vulnerabilidad.
  • Me interesa la psicometría porque sin instrumentos fiables la ciencia se parece demasiado a una opinión bien vestida.
  • Me interesa la prosocialidad y el apoyo social porque no hay prevención que funcione si no ofrece alternativas reales, vínculos y sentido.
  • Me interesa el análisis riguroso (meta-análisis, modelos) porque la psicología, cuando es seria, debe poder sostener lo que afirma.

Y también quiero que quede claro lo que no hago: no invento biografías “épicas”, no me atribuyo experiencias personales que no estén documentadas, no convierto el fenómeno en moralina. En el estudio de adicciones eso es especialmente importante: cada frase fácil puede convertirse en un estigma; cada simplificación puede convertirse en un error clínico.

Dónde se me puede verificar (porque la transparencia también es parte del trabajo)

Siempre he pensado que la identidad académica, en temas sensibles, debe ser rastreable. Por eso existen perfiles públicos: portal institucional, bases bibliográficas, identificadores persistentes. Quien quiera revisar mi producción, mis afiliaciones o mis líneas de investigación puede hacerlo a través de fuentes abiertas.

(En tu web, si vas a enlazar esto, recuerda que en las tablas ya lo dejé con rel="nofollow" tal como pediste.)

Cierre: lo que sigo persiguiendo

Todavía hoy, cuando leo un caso clínico, un estudio epidemiológico o una entrevista a alguien que ha sufrido por el juego, vuelvo a la misma pregunta: ¿qué intentaba regular esa persona cuando apostaba?

A veces era ansiedad. A veces era soledad. A veces era sensación de fracaso. A veces era aburrimiento crónico. A veces era una combinación.

Y esa pregunta me importa porque cambia el enfoque. Si el juego es un síntoma de regulación emocional fallida, entonces la intervención no puede ser solo “prohibir”. Tiene que ser comprendermedirprevenirenseñar alternativasfortalecer redesreducir distorsionestrabajar hábitos y, cuando hace falta, intervenir de forma clínica.

Esa es, en el fondo, mi biografía real: una trayectoria de preguntas cada vez más precisas, y una convicción estable. En la adicción al juego, el rigor no es un lujo académico. Es una forma de respeto.

Baixar App
Wheel button
Wheel button Spin
Wheel disk
800 FS
500 FS
300 FS
900 FS
400 FS
200 FS
1000 FS
500 FS
Wheel gift
300 FS
Congratulations! Sign up and claim your bonus.
Get Bonus